El Citroën e-C4 destaca por ser un vehículo eléctrico práctico y económico para familias. Si bien no es la opción más interesante en un mercado competitivo, prioriza la comodidad y ofrece una conducción suave y un interior espacioso a un precio competitivo. Los recientes recortes de precios hacen que sus deficiencias, incluida una tecnología relativamente corta y anticuada, sean más fáciles de pasar por alto.
Una historia de diseño distintivo
El Citroën C4 siempre ha destacado. El modelo original, presentado en 2004, se hizo un hueco en el sector de los coches familiares. El último modelo de tercera generación, lanzado en 2020, combina la practicidad del hatchback con el estilo crossover. Una actualización reciente de finales de 2024 simplificó la gama para incluir motores de gasolina, híbridos y eléctricos, centrándose en la asequibilidad de la variante e-C4.
Actualizaciones sutiles, ahorros significativos
La última actualización se centra en el estilo exterior con una parte delantera revisada y luces traseras LED actualizadas. En el interior, un nuevo volante y una pantalla de información y entretenimiento estándar de 10 pulgadas mejoran la cabina. Sin embargo, el cambio más significativo es la reducción de precio, lo que convierte al e-C4 en una opción más atractiva a pesar de su antigüedad.
Rendimiento y experiencia de conducción: la comodidad es lo primero
El Citroën e-C4 prioriza el confort frente a la deportividad. Los topes hidráulicos en el sistema de suspensión suavizan los baches de manera efectiva, lo que brinda una experiencia de conducción relajada. El coche ofrece dos opciones de motor eléctrico: 134 CV y 154 CV, y ambos ofrecen un par de 260 Nm. El rendimiento es adecuado, con tiempos de 0 a 62 mph de 10,0 y 9,3 segundos, respectivamente, pero la eficiencia a alta velocidad se ve afectada. El modo de frenado regenerativo “B” puede resultar entrecortado en la autopista.
Alcance, carga y costos de funcionamiento: la practicidad importa
El e-C4 ofrece una autonomía modesta con opciones de batería de 50 kWh o 54 kWh, lo que se traduce en aproximadamente 219-257 millas de conducción en el mundo real. Las velocidades de carga rápida de CC son más lentas que las de algunos rivales, pero la carga en casa es conveniente. El automóvil califica para incentivos gubernamentales, lo que lo convierte en una opción atractiva para compradores preocupados por su presupuesto.
Interior y tecnología: funcional pero anticuado
El interior es cómodo, con asientos mullidos y una pantalla táctil más grande de 10 pulgadas en todos los modelos. Sin embargo, los plásticos duros y los puertos USB limitados le recuerdan sus raíces económicas. El sistema de infoentretenimiento es funcional pero va por detrás de sus competidores en términos de velocidad y características.
Conclusión: El Citroën e-C4 es una opción sensata para familias que buscan un vehículo eléctrico asequible. Si bien puede que no sea la opción más innovadora, su conducción cómoda, su interior espacioso y los recientes recortes de precios lo convierten en una opción práctica y basada en el valor.
