Geely ha mejorado significativamente su sedán híbrido enchufable Galaxy Starshine 8 con un nuevo sistema de batería y funciones avanzadas de asistencia al conductor. El modelo actualizado, denominado “serie Voyager”, cuenta con una impresionante autonomía de conducción combinada de 1.725 kilómetros (1.072 millas), lo que lo convierte en un competidor en el creciente mercado híbrido de largo alcance. Esta medida subraya el impulso de Geely para perfeccionar su oferta de vehículos híbridos y eléctricos a medida que se intensifica la competencia en China.
Alcance extendido y tecnología de batería
El núcleo de la actualización es la integración de la Batería Dorada de segunda generación de Geely. Este nuevo sistema proporciona una autonomía puramente eléctrica de 225 km (140 millas), que complementa la autonomía híbrida ampliada. La compañía afirma tener un consumo de combustible de sólo 3 litros cada 100 km (78 mpg), aunque no se especificaron los estándares de prueba. La batería se puede cargar rápidamente, alcanzando el 80% desde el 30% en sólo 15 minutos a una velocidad de 75 kW. Geely también afirma que la batería está diseñada para soportar más de 4500 ciclos de carga, lo que aborda las preocupaciones sobre la degradación a largo plazo.
Esta tecnología de batería es actualmente exclusiva de dos modelos de Geely: el Starshine 8 y el SUV Galaxy M7. El M7 logra una autonomía combinada similar de 1.730 km, lo que indica un despliegue estratégico de la Golden Battery en toda la gama de híbridos enchufables de Geely. Los detalles específicos sobre la composición de la batería siguen sin revelarse. El vehículo conserva los sistemas híbridos Leishen EM-i y EM-P de Geely, pero las especificaciones de potencia del motor y transmisión aún no están confirmadas.
Asistencia avanzada al conductor
La serie Voyager presenta el sistema de asistencia al conductor Qianli Haohan H5, que presenta la funcionalidad urban NOA (Navegación en piloto automático). En particular, este sistema funciona sin depender de mapas de alta definición o marcas de carril claras, una ventaja significativa en condiciones de conducción del mundo real. El automóvil está equipado con un robusto conjunto de sensores, que incluye una unidad lidar, tres radares de ondas milimétricas, once cámaras y doce radares ultrasónicos.
Este hardware permite que el sistema maneje 22 escenarios de conducción complejos, incluidos adelantamientos automatizados y cambios de carril activados por voz. Un nuevo indicador externo de “luz azul” comunica el estado del sistema a los peatones y otros conductores. Las características de seguridad estándar incluyen un sistema de control de estabilidad por reventón de neumáticos efectivo hasta 160 km/h y asistencia de dirección de emergencia AES.
Diseño y refinamientos interiores
El Starshine 8 mantiene sus grandes dimensiones sedán, superando los 5 metros de longitud con una distancia entre ejes de casi 3 metros. Nuevas opciones de colores exteriores, Rizhao Gold y Danxia Mineral, se unen a la paleta existente. En el interior, el vehículo cuenta con el sistema de cabina Flyme Auto 2, un sistema de sonido Flyme de 23 bocinas y asientos traseros ejecutivos eléctricos, lo que enfatiza la comodidad y las características premium.
El Starshine 8 se lanzó en China en 2025 como el sedán híbrido insignia de Geely Galaxy. Desde entonces, la marca ha ampliado su gama con el Starshine 7 más pequeño, cubriendo más segmentos del mercado de sedán electrificados.
Implicaciones de mercado
Geely aún no ha anunciado el precio de la serie Voyager. La falta de transparencia con respecto a la capacidad de la batería, la potencia del motor y la configuración del variador plantea dudas sobre las verdaderas especificaciones del modelo. Sin embargo, la actualización demuestra claramente el compromiso de Geely Galaxy de mejorar el rendimiento de los vehículos híbridos y eléctricos.
La integración de Golden Battery y el avanzado sistema de asistencia al conductor posiciona al Starshine 8 como una oferta competitiva en el mercado chino. Esta actualización es parte de una tendencia más amplia hacia vehículos eléctricos de mayor autonomía y funciones de conducción autónoma más sofisticadas, que rápidamente se están convirtiendo en expectativas estándar para los consumidores.
