General Motors (GM) está reduciendo las operaciones en su planta de Oshawa, Ontario, lo que provocará una pérdida estimada de 1.200 puestos de trabajo en toda la empresa y su cadena de suministro canadiense. La decisión, que incluye la eliminación de un tercer turno de producción, ha provocado fuertes críticas de Unifor, el sindicato del sector privado más grande de Canadá, que alega que GM dio prioridad a la presión política estadounidense sobre los medios de vida de los trabajadores canadienses.
Despidos e impacto en los trabajadores
Aproximadamente 500 empleados directos de GM en las instalaciones de Oshawa serán despedidos a medida que la empresa reduzca la producción. GM continuará fabricando camionetas pickup de gasolina de tamaño completo de próxima generación en la planta, pero a una capacidad reducida. Se esperan 700 pérdidas de empleos adicionales entre proveedores y empresas relacionadas en el área circundante, lo que agravará aún más el impacto económico.
Jeff Gray, presidente de Unifor Local 222, expresó la ansiedad que sienten los trabajadores: “Te sientes muy nervioso y ansioso de poder seguir ganándote la vida a ti y a tu familia”. Este sentimiento refleja la incertidumbre que enfrentan cientos de hogares.
Apoyo de GM a los empleados afectados
GM está proporcionando paquetes de indemnización a los empleados por horas afectados, incluidos beneficios de desempleo suplementarios que cubren el 70 por ciento de sus ingresos semanales durante un máximo de dos años (dependiendo de la antigüedad), junto con una cobertura médica completa. La empresa también ofrecerá asesoramiento, apoyo para la salud mental y asistencia para la transición laboral, como redacción de currículums y asesoramiento para entrevistas.
Reacción sindical y respuesta política
La presidenta nacional de Unifor, Lana Payne, condenó duramente la decisión de GM y afirmó que la compañía “cedió ante Donald Trump en lugar de defender a su leal fuerza laboral canadiense”. Advirtió que la persistente reducción de GM de su huella de producción canadiense podría dañar su dominio del mercado en Canadá.
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, calificó la medida de “muy decepcionante” y prometió apoyo provincial para los trabajadores afectados, incluidas oportunidades en sectores como la defensa y las ciencias biológicas.
Cambio a la producción estadounidense
El tercer turno eliminado en Oshawa se trasladará a la planta de GM en Fort Wayne, Indiana. La medida subraya una tendencia más amplia de los fabricantes de automóviles a consolidar la producción dentro de Estados Unidos en medio de una dinámica comercial cambiante y de incentivos políticos.
Esta decisión pone de relieve la vulnerabilidad de la industria manufacturera canadiense a las presiones económicas y políticas transfronterizas. La dependencia de un solo empleador, en este caso GM, subraya el riesgo para los trabajadores y las comunidades cuando la política industrial no prioriza la seguridad laboral nacional.
Las implicaciones a largo plazo de este cambio aún están por verse, pero plantea interrogantes sobre el futuro de la fabricación de automóviles en Canadá y la posibilidad de que se pierdan más empleos si se toman decisiones similares.
