Jaguar tomó una decisión drástica de cancelar múltiples proyectos de vehículos nuevos, incluidos los sucesores de sus populares modelos XF, XJ, F-Type y F-Pace, en favor de un futuro totalmente eléctrico. La revelación provino de Ian Callum, exdirector de diseño de Jaguar (1999-2019), durante una aparición en el podcast Road to Success.
Desarrollo abandonado para el nuevo EV Focus
Callum afirmó que él y su equipo estaban desarrollando reemplazos para modelos clave antes de que estos planes se detuvieran abruptamente. Los proyectos cancelados incluían un nuevo sedán XF, un SUV F-Pace actualizado (que era el vehículo más vendido de Jaguar), un sucesor del deportivo F-Type y un sedán XJ de próxima generación. Todos fueron “quitados” para priorizar el desarrollo del concepto Type 00, el auto preliminar totalmente eléctrico de Jaguar.
Esta decisión es particularmente sorprendente porque, según se informa, el prototipo XJ estaba casi listo para producción, con imágenes filtradas que muestran un sedán grande que se parecía mucho al diseño final. Incluso fue visto camuflado mientras se sometía a pruebas de carretera. La abrupta cancelación plantea dudas sobre el razonamiento detrás de un cambio tan radical. El propio Callum admitió que conoce las razones, pero se negó a dar más detalles, afirmando que “no había ninguna excusa real fundada para hacer eso”.
La apuesta de los vehículos eléctricos: belleza versus audacia
La medida señala el compromiso de Jaguar de convertirse en una marca exclusivamente eléctrica. El concepto Type 00, presentado hace más de un año, representa esta nueva dirección. Si bien Callum reconoció la audacia del Type 00, criticó su diseño y afirmó que “no es hermoso” y que los Jaguars “deben ser hermosos”. También describió el diseño como “demasiado retro”.
Por qué esto es importante
Jaguar no ha lanzado un nuevo modelo desde 2018 y la revisión completa de su gama representa una apuesta de alto riesgo. La compañía apuesta a que un cambio radical hacia los vehículos eléctricos revivirá su suerte. Sin embargo, abandonar productos casi terminados es inusual y la decisión podría afectar la identidad de marca de Jaguar si la transición a los vehículos eléctricos no resuena con su base de clientes tradicional.
La medida también pone de relieve la creciente presión sobre los fabricantes de automóviles tradicionales para que se adapten al panorama automovilístico que cambia rápidamente. Si bien muchas empresas están explorando opciones de vehículos eléctricos, Jaguar dio un paso extremo al eliminar todo el desarrollo de motores de combustión interna de una sola vez.
A pesar de los cambios drásticos, Callum sigue siendo optimista de que la marca puede salvarse, aunque sugiere que puede ser necesaria la perspectiva de un externo para dirigirla en la dirección correcta.
Se espera la versión de producción del Type 00 este año, y su éxito determinará si la apuesta de Jaguar vale la pena.






















