Un equipo de ingenieros británicos está traspasando los límites de la velocidad con el “Bluebird Aero”, un vehículo de carreras propulsado por un jet diseñado para batir el récord de 100 mph. No se trata sólo de velocidad; es un resurgimiento del espíritu que llevó a Sir Malcolm y Donald Campbell a alcanzar récords legendarios de velocidad en tierra y agua a mediados del siglo XX.
Ingeniería de un cohete de bolsillo
El Aero pesa sólo 47 kg (combustible incluido) y está propulsado por un motor a reacción de turbina de gas de una sola etapa de la empresa alemana JetCat, diseñado originalmente para modelos de aviones de alto rendimiento. La turbina genera 17 kg de empuje a 123.000 rpm, produciendo una velocidad de salida de 700 mph y un rugido ensordecedor. El proyecto está dirigido por Russell Annison, quien anteriormente trabajó en el intento de récord de velocidad en tierra del Bloodhound, junto con Matt Sadler (CAD y conducción) y Adam Rogers (frenos).
Del túnel de viento a batir récords
El diseño del Aero se basa en gran medida en el coche de carreras de gravedad de 2013 de Lola creado para el Festival de Velocidad de Goodwood. El equipo aprovechó la tina de panal de fibra de carbono/aleación de Lola, el tren de rodaje hecho a medida y la carrocería optimizada para túnel de viento (logrando un coeficiente de resistencia aerodinámica de solo 0,22) para crear un vehículo excepcionalmente aerodinámico. Este enfoque en la aerodinámica es fundamental; La eficiencia del Aero es tan alta que continuó acelerando después de que se apagó el motor del avión durante una carrera récord de 55 mph en mayo de 2024.
Empujando hacia 100 MPH
El equipo cree que el Aero ya tiene potencia suficiente para superar las 100 mph. Las actualizaciones recientes, incluidos aviones de buceo impresos en 3D para mejorar la estabilidad de frenado, los han acercado a su objetivo. Los mayores obstáculos pendientes son mantener la estabilidad a velocidades extremas y encontrar neumáticos capaces de soportar el estrés. Los actuales neumáticos de bicicleta Schwalbe ya están al límite, lo que exige la búsqueda de caucho más duradero.
El Aero es engañosamente complejo bajo el capó: los frenos de disco cuentan con enfriamiento por rociado de agua, el tanque de combustible es de aluminio soldado a medida y el sistema de combustible de baja presión minimiza el riesgo de incendio. Este proyecto no se trata sólo de velocidad bruta; es un testimonio de la microingeniería de precisión.
El Bluebird Aero representa un intento audaz de redefinir lo que es posible en las carreras de velocidad en tierra, demostrando que la innovación no siempre requiere presupuestos enormes o diseños convencionales. La búsqueda por alcanzar las 100 mph resalta el atractivo duradero de superar los límites, incluso en los vehículos menos convencionales.






















