China exigirá que todos los vehículos nuevos vendidos en su mercado incluyan botones físicos para funciones esenciales, revirtiendo la reciente tendencia de la industria hacia interiores minimalistas dominados por pantallas táctiles. El mandato, que se espera que entre en vigor el 1 de julio de 2026, obligará a los fabricantes de automóviles a restablecer controles para indicadores, ventanas, limpiaparabrisas, selección de marchas, desempañadores y funciones ADAS (Sistemas avanzados de asistencia al conductor).
¿Por qué el cambio? Abordar las preocupaciones de usabilidad y seguridad
Esta medida surge como una respuesta directa a la creciente frustración de los consumidores y a las preocupaciones de seguridad en torno a los controles con pantalla táctil. Los fabricantes de automóviles, incluidos Tesla y Volkswagen, han enfrentado críticas -incluso demandas- por implementaciones poco intuitivas, a veces peligrosas, de sistemas basados en pantallas táctiles. En 2024, la investigación de diseño de Hyundai encontró que los conductores experimentan estrés y molestia cuando las funciones básicas están ocultas en los menús en lugar de ser accesibles inmediatamente a través de botones físicos.
Esto no se limita a China. Los organismos de seguridad europeos y australianos también están adoptando protocolos más estrictos a partir de 2026 que penalizan a los vehículos que carecen de controles físicos, lo que podría afectar sus calificaciones de seguridad. Euro NCAP y ANCAP requerirán botones físicos o interruptores para funciones críticas.
Más allá de la conveniencia: el papel fundamental de los controles físicos en emergencias
El mandato se extiende a un interruptor de apagado físico para vehículos eléctricos (EV), reconociendo los desafíos de seguridad únicos que presentan. La ausencia de un interruptor de este tipo podría obstaculizar a los servicios de emergencia en escenarios posteriores a una colisión, donde la desconexión inmediata de la energía es crucial.
La cuestión no es sólo la conveniencia; se trata de accesibilidad en emergencias. Sin retroalimentación táctil, los conductores pueden tener dificultades para localizar funciones críticas durante situaciones de alto estrés, como activar las luces de emergencia o abrir ventanas después de un accidente.
¿Una respuesta a los fallos de diseño?
La decisión también sigue a la prohibición de manijas de puertas eléctricas empotradas sin respaldo mecánico, lo que indica aún más una ofensiva más amplia contra los diseños que priorizan la estética sobre la usabilidad. El rechazo a los interiores con muchas pantallas táctiles resalta que, si bien los fabricantes de automóviles han buscado ahorros de costos y una apariencia más limpia, la compensación ha sido la usabilidad y la seguridad.
“Cuando hicimos pruebas con nuestro grupo focal, nos dimos cuenta de que las personas se estresan, se molestan y se irritan cuando quieren controlar algo en un apuro, pero no pueden hacerlo”.
— Ha Hak-soo, vicepresidente de Hyundai Design Norteamérica
El mandato requerirá que los botones sean “operables a ciegas”, lo que significa que los conductores podrán usarlos sin apartar la vista de la carretera. Esto envía un mensaje claro: la seguridad es primordial, incluso si eso significa sacrificar el minimalismo del diseño.
La medida de las autoridades chinas subraya un creciente reconocimiento global de que priorizar la seguridad y la usabilidad del conductor no es negociable, incluso frente a la innovación tecnológica. La tendencia sugiere que la era de los interiores de automóviles con pantallas táctiles puede estar llegando a su fin, con el retorno a los controles físicos convirtiéndose en el nuevo estándar.
