La Comisión de Comercio de EE. UU. reexamina las normas de origen de automóviles en virtud del T-MEC

La Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos (USITC) ha iniciado una nueva investigación sobre las reglas de origen automotriz dentro del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC), generando incertidumbre entre los fabricantes de automóviles en toda América del Norte. Esta revisión, la tercera de una serie programada hasta 2031, se centra en si las regulaciones comerciales actuales son efectivas y relevantes en una economía global en rápida evolución.

El centro del debate: contenido regional

El T-MEC, que reemplazó al TLCAN en 2020, exige que el 75% del contenido de un vehículo debe provenir de América del Norte para calificar para el comercio libre de impuestos. Además, al menos el 40% de las piezas principales de un automóvil de pasajeros deben fabricarse en EE. UU. o Canadá, y las camionetas requieren el 45%. Estas estipulaciones tenían como objetivo incentivar la producción nacional, pero su eficacia está ahora bajo escrutinio. La USITC evaluará el impacto de estas reglas en indicadores económicos clave, incluidos el PIB, el empleo, los salarios y la competitividad.

Por qué es importante: cadenas de suministro y aranceles

La complejidad de las cadenas de suministro globales modernas hace que cumplir con estos requisitos de contenido regional sea un desafío. Algunos economistas sugieren que a los fabricantes de automóviles les puede resultar más barato pagar el arancel del 2,5% sobre los vehículos que no cumplen con los requisitos en lugar de reconfigurar su abastecimiento. Esto pone de relieve una tensión fundamental entre las políticas comerciales proteccionistas y las realidades de la manufactura internacional. Las conclusiones de la USITC serán cruciales mientras los tres países se preparan para decidir si renovarán el T-MEC a finales de este año.

Respuestas de los fabricantes de automóviles: claridad frente a reciprocidad

Los principales fabricantes de automóviles, incluidos GM, Ford, Toyota y Tesla, han pedido una extensión del T-MEC y regulaciones más claras. Sin embargo, Stellantis ha propuesto una postura más agresiva: aplicar reglas de origen similares a los vehículos importados de fuera de América del Norte o eliminar los aranceles a los vehículos que cumplan con las normas de Canadá y México. Esto sugiere un deseo creciente de una aplicación más estricta o de una igualdad de condiciones.

La USITC celebrará una audiencia pública en octubre y se espera que presente sus conclusiones en julio de 2027. El resultado de esta investigación tendrá importantes implicaciones para el futuro del comercio automotriz en América del Norte.

Estos exámenes son fundamentales no sólo para los fabricantes de automóviles, sino también para comprender cómo se adapta la política comercial a los cambios en la economía mundial. El objetivo de las normas de contenido regional es fortalecer la industria manufacturera de América del Norte, pero deben abordarse las consecuencias no deseadas, como el aumento de costos o la elusión de aranceles.