El sistema de exámenes de conducción del Reino Unido se ha vuelto tan atrasado y difícil que un número creciente de estudiantes ahora recurren a hacer trampa para obtener licencias. La crisis se ve alimentada por tiempos de espera extremadamente largos, un examen notoriamente difícil e intentos de fraude cada vez más sofisticados, incluido el uso de dobles corporales y tecnología oculta.
La magnitud del problema
Los datos oficiales de la Agencia de Normas para Conductores y Vehículos (DVSA) revelan que se registraron casi 2900 intentos de trampa en Inglaterra, Escocia y Gales en el año que finalizó en septiembre de 2025, un aumento del 47 % con respecto al año anterior. El aumento del fraude no se debe sólo a que más personas lo intentan; también se trata de que los métodos se vuelvan más audaces y difíciles de detectar.
Cómo operan los tramposos
El truco más común consiste en utilizar auriculares Bluetooth conectados a teléfonos ocultos durante el examen teórico, lo que permite que otra persona proporcione respuestas en tiempo real. Más de 1.100 casos implicaron este método. Sin embargo, algunos estudiantes han eliminado por completo a los intermediarios y pagan a extraños para que se hagan pasar por ellos durante los exámenes teóricos y prácticos. Los imitadores pueden ganar hasta £2000 ($2700) por pase exitoso, incentivando a reincidentes como Qounain Khan de Birmingham, quien fue sentenciado a ocho meses de prisión después de hacerse pasar por estudiantes 12 veces.
Por qué es importante
No se trata sólo de deshonestidad académica; es un problema de seguridad pública. Los conductores no calificados en la carretera aumentan drásticamente el riesgo de accidentes, lesiones y reclamaciones de seguros. Las autoridades han implementado medidas más estrictas, como detectores de metales y controles de identidad, pero el gran volumen de intentos sugiere que muchos pases fraudulentos se escapan de la red.
Las causas fundamentales
La crisis tiene sus raíces en fallas sistémicas:
– Atrasos: La espera promedio para una prueba es ahora de alrededor de 22 semanas, un retraso exacerbado por las interrupciones de la pandemia y la escasez de examinadores.
– Dificultad del examen: El examen de conducir del Reino Unido es conocido por ser desafiante y muchos estudiantes requieren múltiples intentos para aprobarlo.
– Bots de reserva de terceros: Los revendedores utilizan software automatizado para monopolizar los espacios de prueba, lo que aumenta aún más los tiempos de espera.
El gobierno admite que es posible que el retraso no se solucione hasta finales de 2027, razón por la cual tantos estudiantes están lo suficientemente desesperados como para hacer trampa.
La crisis de los exámenes de conducir en el Reino Unido no es sólo un problema administrativo; es una pérdida de confianza en un sistema diseñado para garantizar la seguridad vial. Las crecientes tasas de fraude subrayan la urgente necesidad de una reforma sistémica antes de que más conductores no calificados salgan a las calles.
