Un conductor de un Ford Capri se embarcó en un viaje de 200 millas a Londres para una reunión, solo para descubrir que la reunión fue cancelada y que en su lugar ocurriría un evento igualmente importante en casa. Esto llevó a un cambio de sentido inmediato y a otro viaje de regreso de 200 millas, con un total de 400 millas de conducción para un viaje sin sentido.
El viaje inicial
El conductor salió de Gloucestershire a media tarde para garantizar su llegada a tiempo a una reunión del lunes por la mañana en Londres. A pesar de perderse parte de un partido del Seis Naciones, la importancia percibida del encuentro justificó el sacrificio. El viaje transcurrió sin problemas con tráfico ligero, lo que permitió realizar pruebas de eficiencia de combustible manteniendo velocidades entre 55 y 65 mph para alcanzar 3,7 mpkWh.
El repentino cambio de planes
Al llegar a las afueras de Londres, el conductor se enteró de que la reunión crucial había sido cancelada. Al mismo tiempo, se programó otro acontecimiento vital para el día siguiente en su casa de Gloucestershire. Esta revelación requirió un cambio de dirección inmediato.
El viaje de regreso
El conductor giró en U en la M4 cerca de Heathrow y comenzó a desandar la ruta. En lugar de mantener el ritmo conservador anterior, el conductor decidió probar el rendimiento del Capri conduciendo a la velocidad máxima legal, teniendo en cuenta un error de velocímetro de 2 a 3 mph. Este enfoque agresivo contrastaba con el estilo de conducción anterior centrado en la economía de combustible.
Prueba de modos de conducción
El conductor pasó del modo Eco al modo Sport para medir la diferencia en el consumo de combustible y la duración del viaje. Al evitar el control de crucero y gestionar manualmente la aceleración, el conductor buscaba la máxima eficiencia mientras llevaba el Capri a sus límites. El tramo de vuelta se completó en 1 hora y 58 minutos, pero el viaje en general resultó ineficiente.
Toda la experiencia subraya la inutilidad de los viajes de larga distancia cuando los planes cambian inesperadamente. A pesar de los intentos del conductor por optimizar la economía de combustible y el rendimiento, el viaje finalmente no tuvo ningún propósito productivo.






















