Un raro Shelby Mustang GT500 de 1967, que alguna vez fue propiedad del legendario Carroll Shelby, se encuentra actualmente en subasta en Bring a Trailer. Ubicado en Grecia, este vehículo de importancia histórica viene con envío gratuito en contenedor a los Estados Unidos, lo que ofrece a los coleccionistas una oportunidad única de adquirir una parte de la historia del automóvil con procedencia directa del hombre que lo creó.
Un linaje de pedigrí de carreras
La historia del automóvil es tan convincente como sus especificaciones de desempeño. Entregado originalmente en California en 1967, el GT500 pasó la mayor parte de su vida bajo el cuidado de Chuck Jones, un respetado corredor, ingeniero y propietario de equipo. Jones tuvo una carrera histórica trabajando con íconos del automovilismo como Dan Gurney y Clay Regazzoni, asegurándose de que el mantenimiento del automóvil estuviera a cargo de alguien que entendiera sus complejidades mecánicas.
En 1999, la propiedad se transfirió a Carroll Shelby y su socio comercial de toda la vida, Stephen Becker. Este período de propiedad es el atributo más importante del vehículo. Shelby no era simplemente una figura decorativa; Modificó activamente el automóvil para uso personal, instalando aire acondicionado moderno para soportar el calor de California y colocando cabezales mejorados.
Nota sobre modificaciones: Si bien el automóvil presenta encabezados no originales, la autenticidad de estos cambios está garantizada por su fuente: Carroll Shelby. Además, los cabezales originales permanecen con el vehículo, preservando su integridad histórica para una futura restauración si se desea.
Especificaciones mecánicas y contexto del mercado
El GT500 de 1967 era una potencia en su época, equipado con un motor V-8 de 428 pulgadas cúbicas procedente del paquete policial. Este motor producía 335 caballos de fuerza y 420 libras-pie de torsión, acoplado a una transmisión manual de cuatro velocidades.
En el momento de su lanzamiento, el GT500 se posicionó como un vehículo premium, con precios comparables a los de los establecimientos de comida de alta gama. Sin embargo, si se ajusta a la inflación, el precio original estaría por debajo de los 50.000 dólares actuales. Este marcado contraste resalta la enorme apreciación del valor de los autos deportivos clásicos estadounidenses, particularmente aquellos con procedencia verificada de celebridades.
Procedencia y condición
La propiedad de Shelby duró sólo unos pocos años, lo que concuerda con su reputación como vendedor que movía inventario con frecuencia. Sin embargo, dejó una huella literal en el vehículo: su firma está presente en la guantera. Este detalle, combinado con las modificaciones documentadas, proporciona una conexión tangible con el fundador de la marca Shelby.
El coche ha residido en Grecia durante aproximadamente 15 años. Ahora se ofrece con envío gratuito a cualquier lugar de EE. UU., eliminando la barrera logística para los compradores nacionales. La subasta está programada para cerrar el 18 de mayo.
Conclusión
Este GT500 representa más que un simple clásico de alto rendimiento; es un artefacto verificado de la colección personal de Carroll Shelby. Para los coleccionistas, la combinación de la administración temprana de Chuck Jones y la propiedad directa de Shelby crea una rareza que probablemente excede las valoraciones estándar del mercado para los GT500 de origen no original.
