Ford ha reconocido públicamente que su división de vehículos eléctricos (EV), el Ford Model e, seguirá perdiendo miles de millones de dólares anualmente durante al menos los próximos tres años. Esta admisión se produce tras una asombrosa pérdida de 4.480 millones de dólares en 2025 y una pérdida esperada de entre 4.400 y 4.500 millones de dólares en 2026. La compañía no prevé alcanzar la rentabilidad en su negocio de vehículos eléctricos hasta “alrededor de 2029”, según la directora financiera Sherry House.
La magnitud de las pérdidas
En los últimos cuatro años, desde que se creó la división Model e, Ford ha acumulado más de 16 mil millones de dólares en pérdidas. A pesar de los ambiciosos planes iniciales, la línea actual de la división se compone principalmente del Mustang Mach-E y E-Transit, después de la temprana descontinuación del F-150 Lightning. Esta alta tasa de consumo plantea dudas sobre la viabilidad de la estrategia de vehículos eléctricos de Ford en el corto y mediano plazo.
Los motores de combustión mantienen a Ford a flote
Las continuas pérdidas en el sector de los vehículos eléctricos se ven actualmente compensadas por el sólido desempeño de los vehículos con motor de combustión tradicional y las ventas comerciales de Ford. Estos segmentos generaron 6.800 millones de dólares en ganancias ajustadas antes de intereses e impuestos en 2025, y la compañía prevé que esta cifra aumentará a 8.000 millones o 10.000 millones de dólares en 2026. Esto significa que las ambiciones de vehículos eléctricos de Ford actualmente están subsidiadas por su negocio heredado.
Retiro Estratégico
La tensión financiera ya ha provocado cambios significativos en los planes de vehículos eléctricos de Ford. La producción de la F-150 Lightning se detuvo indefinidamente el año pasado, lo que indica una clara reducción de la agresiva expansión de los vehículos eléctricos. Esta decisión sugiere que la demanda de camionetas eléctricas de alto precio puede no estar cumpliendo con las expectativas, lo que obligará a Ford a priorizar la rentabilidad sobre la rápida electrificación.
Implicaciones para el futuro
Las prolongadas pérdidas de Ford en vehículos eléctricos demuestran los importantes desafíos financieros que enfrentan los fabricantes de automóviles en la transición a plataformas eléctricas. La dependencia de la compañía de las ganancias de los motores de combustión para financiar su división de vehículos eléctricos subraya el compromiso y la inversión a largo plazo necesarios para una transición exitosa. Esta situación pone de relieve la tendencia más amplia de la industria en la que la rentabilidad de los vehículos eléctricos sigue siendo difícil de alcanzar, a pesar del aumento de las ventas y de los incentivos gubernamentales.
Las continuas pérdidas hasta 2029 implican que Ford necesitará un apoyo financiero sostenido de su negocio principal para hacer realidad sus ambiciones de vehículos eléctricos, lo que plantea dudas sobre si la empresa puede lograr una rentabilidad sostenible en el mercado eléctrico.






















