Rolls-Royce prepara el segundo vehículo eléctrico: un SUV del tamaño de un Cullinan para 2028

Rolls-Royce está acelerando su cambio hacia los vehículos eléctricos con un segundo modelo, un SUV que refleja fielmente las proporciones de su Cullinan de gasolina más vendido. Las fotos espía revelan que el nuevo vehículo eléctrico se somete a pruebas de invierno en Escandinavia con un camuflaje mínimo, lo que sugiere un diseño casi listo para producción.

Diseño y proporciones

El SUV eléctrico mantiene la imponente silueta cuadrada del Cullinan, con un capó largo y una postura erguida. La fascia delantera presenta una interpretación revisada de la parrilla Pantheon característica de Rolls-Royce, ahora flanqueada por ranuras delgadas y un panel plano que alberga el sensor. La refrigeración parece optimizarse con una gran ventilación integrada en el parachoques delantero.

El perfil lateral del vehículo refleja las características de diseño del Cullinan, incluidas las luces traseras rectangulares orientadas verticalmente. Los laterales de losa y un gran pilar D refuerzan la presencia sustancial del vehículo.

Tren motriz y sincronización

Si bien los detalles específicos del tren motriz aún no están confirmados, se espera que el SUV adopte una configuración de doble motor, probablemente superando los 500 caballos de fuerza, reflejando el rendimiento del primer vehículo eléctrico de Rolls-Royce, el Spectre. Se prevé que el nuevo SUV eléctrico llegue al mercado estadounidense como modelo 2028.

Estrategia de mercado y convivencia

Es poco probable que Rolls-Royce deje de producir el Cullinan de inmediato. A pesar del éxito del Spectre, abandonar su modelo más vendido, el Cullinan de gasolina, sería una decisión arriesgada. En cambio, la compañía probablemente permitirá que ambos modelos coexistan por un período indefinido, dando a los clientes la opción entre combustión tradicional y energía eléctrica.

Competencia y planes futuros

El Cullinan EV competirá directamente con el próximo SUV eléctrico de Bentley (programado para 2027). Las fotos espía sugieren que el modelo Bentley puede ser un poco más pequeño, lo que le da al Rolls-Royce una ventaja de tamaño. Rolls-Royce también tiene planes de introducir un sedán eléctrico en el futuro, solidificando su compromiso con la electrificación.

La expansión de Rolls-Royce hacia los SUV eléctricos señala una clara estrategia a largo plazo: ofrecer lujo sin concesiones, ya sea con gasolina o electricidad. La decisión de mantener ambos modelos en el mercado reconoce las diversas preferencias de su base de clientes adinerados.