El desempeño financiero de Ferrari en 2025 ha resultado en bonificaciones sustanciales para su fuerza laboral italiana, y los empleados elegibles recibieron hasta 14.900 € (aproximadamente 18.000 dólares). Esto se produce después de que la empresa informara un aumento del 7 % en los ingresos netos, hasta alcanzar los 7.100 millones de euros, y un aumento del 12 % en el beneficio operativo, hasta un total de 2.100 millones de euros. Los bonos recompensan a los empleados por el éxito de la marca, lo que refleja un modelo de negocio donde los altos precios y márgenes importan más que el simple volumen de ventas.
La fuerte demanda supera la producción
A pesar de enviar un poco menos de vehículos (13.640) que en 2024 (por solo 112 unidades menos que el récord anterior), la rentabilidad de Ferrari creció. Esto subraya que el mercado de automóviles de lujo no se trata simplemente de mover unidades; se trata de maximizar los ingresos por vehículo. La demanda de autos Ferrari sigue siendo excepcionalmente alta, con la producción para 2026 ya agotada y la de 2027 casi completamente reservada.
Esta alta demanda permite a Ferrari mantener la exclusividad y alcanzar precios superiores. El director general de la empresa, Benedetto Vigna, destacó las bonificaciones a los empleados durante la convocatoria de resultados del cuarto trimestre y señaló que alrededor de 5.000 trabajadores italianos son elegibles para recibir el premio. El importe de la bonificación es suficiente para comprar otro coche del grupo matriz de la empresa, Stellantis, como el Fiat Grande Panda (14.950 euros en Italia).
Futuro híbrido, pero ICE sigue siendo fundamental
De cara al futuro, Ferrari planea lanzar cinco nuevos modelos este año, incluido el Luce eléctrico. Sin embargo, la compañía anticipa que el 80% de su gama seguirá contando con motores de combustión para 2030, divididos equitativamente entre motores ICE puros e híbridos, y el 20% restante asignado a vehículos eléctricos.
El compromiso de Ferrari con los motores de combustión interna (ICE) es notable en una industria que avanza rápidamente hacia la electrificación. La compañía cree que todavía hay espacio para mejorar el rendimiento del ICE, con investigación y desarrollo centrados en aumentar la eficiencia de los caballos de fuerza por litro más allá de los puntos de referencia actuales como el V6 de 296 hp/litro del F80. Esta estrategia atenderá a los compradores tradicionales y, al mismo tiempo, se expandirá al mercado de vehículos eléctricos.
Implicaciones para el sector automovilístico de lujo
El éxito de Ferrari ilustra una tendencia más amplia en el segmento automotriz de lujo: los altos márgenes, la producción controlada y una fuerte lealtad a la marca son más importantes que el volumen del mercado masivo. La capacidad de la compañía para imponer precios superiores mientras mantiene una fuerte demanda garantiza una rentabilidad continua y recompensa a su fuerza laboral en consecuencia.
La combinación de mejoras en el rendimiento del ICE y una entrada gradual en el mercado de vehículos eléctricos posiciona a Ferrari para retener su base de clientes y al mismo tiempo atraer nuevos compradores. El próximo modelo Luce, junto con el desarrollo continuo de vehículos ICE de alto rendimiento, debería permitir a Ferrari navegar con éxito en el cambiante panorama automotriz.






















