El freno de mano tiene una función sencilla. Debe funcionar independientemente de su sistema hidráulico principal. Si los frenos fallan en la carretera, este respaldo mecánico es su única esperanza.
La mayoría de los automóviles más antiguos y algunos camiones modernos utilizan frenos de tambor en las ruedas traseras. Estos sistemas se basan en un cable simple. Tiras de la palanca. El cable se tensa. Una fuerza mecánica toma el lugar donde solía estar la presión del fluido.
Esto es lo que sucede dentro del tambor.
Cuando se aplica el freno de emergencia, un cable de acero tira de una palanca. Esta palanca empuja contra las zapatas de freno. Los zapatos se separan a la fuerza. Presionan contra el tambor giratorio. La fricción detiene la rueda. Es directo. Es mecánico. No hay ningún líquido involucrado.
El freno de emergencia debe actuar mediante una fuente de energía distinta del sistema de frenado primario.
Este diseño es resistente. Los cables pueden estirarse. Las palancas pueden volverse rígidas. Pero funcionan cuando el sistema hidráulico tiene una fuga. No es sofisticado. Es confiable.
Revise sus cables periódicamente. Un cable suelto significa que el coche no se quedará quieto en una colina. Una palanca atascada significa que estás conduciendo con el freno puesto. Ambas son malas noticias. Pero el principio básico sigue siendo el mismo. Tira de la palanca. Extiende los zapatos. Detén el auto.