El hidrógeno está en todas partes del cosmos, pero en la Tierra el H2 puro es un fantasma. Es tan ligero que, a menos que lo atrapes, simplemente flota en el espacio. La mayor parte del hidrógeno que vemos está atrapado en agua (H2O) o metano (CH4). Para usarlo como combustible, hay que separarlo de esos enlaces y comprimirlo a un estado líquido. Es un proceso complicado y que consume mucha energía. Y una vez que tienes ese líquido, estás tratando con una sustancia volátil.
Energía de ignición y llamas invisibles
Hablemos del fuego. El hidrógeno se quema. De hecho, se inflama mucho más fácilmente que la gasolina. El Instituto Nacional Estadounidense de Estándares lo dice claramente: el hidrógeno necesita sólo una décima parte de la energía de ignición del gas. Eso significa que una chispa estática de su dedo es suficiente para activarlo. Lo ideal sería que los tanques de pilas de combustible estuvieran libres de oxígeno, pero se producen fugas. Entra aire residual. El hidrógeno se escapa. Se encuentra con el oxígeno del aire. Auge.
El verdadero dolor de cabeza aquí es la visibilidad. Las llamas de hidrógeno son casi invisibles. No puedes verlos. No puedes luchar contra ellos fácilmente. Podrías chocar con uno. Es un escenario de pesadilla para cualquiera que maneje fugas o derrames.
El asesino silencioso: asfixia
El hidrógeno no es venenoso. No te envenenará. Pero si lo respiras puro, mueres. ¿Por qué? Porque desplaza el oxígeno. Te asfixias. ¿La parte aterradora? No sabrás lo que está sucediendo. El hidrógeno es invisible, inodoro e insípido. Es exactamente como el oxígeno que estás respirando actualmente. No hay ningún disparo de advertencia. Sin jadeo. Sólo hipoxia hasta que tu cerebro se apague.
Frío extremo: riesgos de congelación
El hidrógeno líquido está frío. Como brutalmente frío. Está muy comprimido para permanecer líquido, lo que hace que la temperatura baje drásticamente. Si ese tanque tiene una fuga y le rocía, no sólo se moja. Sufres una congelación grave al instante. El daño de la piel es rápido y profundo.
¿El bombo publicitario es infundado?
Estos peligros suenan aterradores. Quemaduras. Fuegos invisibles. Asfixia silenciosa. Congelación instantánea. ¿Esto hace que el hidrógeno parezca más peligroso de lo que realmente es? Esa es una pregunta que abordaremos a continuación.





















